Masonic temple interior with ornate columns, burgundy curtains, and illuminated Freemasonry emblem on vaulted ceiling

ARTÍCULO · INSTITUCIONAL · EFEMÉRIDE

98 Años de la Gran Logia Unida "La Oriental Peninsular"

El Templo que no Conoce el Derrumbe

8 min de lectura Mérida, Yucatán

La medida del tiempo en la francmasonería no se calcula por la simple caída de los granos en el reloj de arena, sino por la fortaleza con la que se sostienen las columnas ante las tempestades. Este 14 de septiembre, la Gran Logia Unida "La Oriental Peninsular" (GLULOP) conmemora 98 años de haber unificado la luz en el Oriente de Yucatán, consolidándose como el bastión indiscutible del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en la región.

Llegar a casi un siglo de vida institucional es un hito que trasciende la efeméride. Es la prueba irrefutable de que nuestra herencia —forjada por hombres libres y de buenas costumbres— posee una resiliencia capaz de superar cualquier prueba que el mundo profano o las debilidades humanas intenten imponerle.

"El templo somos nosotros. Y este templo, queridos hermanos, no conoce el derrumbe."

Historic colonial-style stone building with ornate architectural details, wooden door, and tropical landscaping in a sunny setting

Templo Masónico de la Calle 59

Mérida · Manuel Amábilis, 1915

Fotografía restaurada

A lo largo de nuestra historia, hemos aprendido una de las lecciones más profundas de la masonería: el verdadero templo masónico no está hecho de argamasa, chukum o muros físicos.

Existen momentos en el andar de todo cuerpo masónico donde las circunstancias exigen trabajar fuera de nuestras fronteras de piedra habituales. Sin embargo, la historia nos enseña que el templo se levanta ahí donde tres hermanos se reúnen con rectitud, escuadra y compás. La legitimidad y la fuerza de la G∴L∴U∴L∴O∴P∴ no emanan de las paredes que nos albergan, sino de la inquebrantable regularidad de nuestros trabajos, del aval de la Confederación de Grandes Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos y, sobre todo, del juramento vivo que late en el pecho de cada Maestro, Compañero y Aprendiz.

Los muros pueden ser objeto de disputas terrenales, pero el fuego de la fraternidad es inexpugnable.

Para comprender la magnitud de nuestro presente, es vital mirar hacia el crisol de nuestro pasado. La década de 1920 fue un periodo de reestructuración profunda y bifurcación para la masonería escocesa yucateca, con la existencia de "La Oriental" y "La Peninsular".

Cualquier otra organización habría sucumbido a la fragmentación, pero la sabiduría de nuestros pasados Grandes Maestros demostró que el ideal superior siempre triunfa. El 14 de septiembre de 1928, en un acto de madurez histórica y amor fraternal, las diferencias se disolvieron para dar paso a la magna asamblea de unificación. Ese es el ADN de nuestra Gran Logia: la capacidad de prevalecer, de ordenar el caos y de salir fortalecidos ante las encrucijadas.

Esa misma sangre constructora es la que corre hoy por nuestras venas. Las pruebas actuales no son más que el fuego necesario para templar nuevamente nuestro acero.

La Plomada de la Justicia

En la masonería, sabemos que el tiempo es el mejor aliado de la verdad. Las acciones impulsadas por el ego, la pasión ciega o la irregularidad terminan por desmoronarse ante el peso de su propia inconsistencia. Por el contrario, la virtud, la ciencia y el orden —nuestros más altos valores— siempre encuentran su cauce. La justicia es una plomada implacable; tarda el tiempo necesario en descender, pero cuando lo hace, marca el centro exacto de la razón.

Hoy, al conmemorar estos 98 años, invitamos a cada hermano de nuestra jurisdicción a portar su mandil con el orgullo de quien sabe que pertenece a la estirpe legítima y regular del Mayab. Sintámonos profundamente identificados con nuestro legado, porque las herramientas siguen en nuestras manos y la Gran Obra no se detiene.

El templo somos nosotros. Y este templo, queridos hermanos, no conoce el derrumbe.

Nuestra Historia a Profundidad

Detrás de esta celebración de 98 años existe un linaje ininterrumpido que comenzó a gestarse desde el siglo XIX. Para conocer la línea de tiempo detallada, los documentos fundacionales y las patentes que sostienen nuestra regularidad histórica y jurisdiccional, te invitamos a explorar el archivo completo en nuestra Sección de Historia.

"La luz no conoce el derrumbe. Sigue brillando en cada oriente, en cada templo, en cada hermano que porta su mandil con honor."

G∴L∴U∴L∴O∴P∴ · Gran Logia Unida La Oriental Peninsular