La masonería en Mérida y en el mundo universal se fundamenta en principios inquebrantables de honor, rectitud y el respeto absoluto a los ordenamientos internos y al Estado de Derecho. Cuando estos valores se corrompen, la institución activa sus mecanismos de justicia para preservar la pureza y la naturaleza de sus talleres.
Los lamentables hechos que hoy enfrenta nuestra jurisdicción no nacieron de una diferencia de opiniones, sino de actos que atentaron gravemente contra la disciplina y el patrimonio de nuestra Orden. La Gran Logia Unida "La Oriental Peninsular" de Antiguos, Libres y Aceptados Masones del Gran Oriente de Yucatán (GLULOP) se dirige a la sociedad yucateca para transparentar la situación actual de su sede histórica.
El Origen de la Discordia y la Pérdida de la Regularidad
Un grupo minoritario de exmiembros fue expulsado de la masonería regular en Yucatán por incurrir en faltas que nuestros estatutos sancionan con la expulsión. Al verse despojados de sus derechos masónicos por la vía legal y justa de nuestros tribunales internos, estas personas optaron por ocupar la sede de la institución.
Los hechos no solo son del conocimiento interno, sino que trascendieron a la opinión pública. Como publicó la prensa local, uno de los involucrados es señalado de haber sustraído recursos de la Tesorería de la Gran Logia.
La Toma Clandestina del Inmueble: 6 de Octubre de 2024
Según los reportes periodísticos, este grupo tomó por asalto el Templo Masónico de la Calle 63 (intersección con la calle 72) del Centro Histórico de Mérida. Cuando cerca de 50 miembros legítimos de nuestra fraternidad acudieron pacíficamente para solicitar la desocupación, los ocupantes cerraron las rejas con candados, impidiendo el paso a los apoderados legales de nuestra asociación civil.
El grupo recurrió a la contratación de compañías de seguridad privada y colocó horas antes una placa con el nombre de "La Peninsular Sociedad Civil Particular", denominación que no corresponde a nuestra institución y que genera confusión con nuestra identidad centenaria.
Primera Piedra del Templo de la Calle 63
Mérida, 1926 · Hoy ocupado por un grupo no reconocido por la CGLREUM.
Fotografía restaurada