Hoy, 28 de octubre, la masonería regular yucateca se viste de gala para conmemorar el 115º aniversario de su taller pionero y madre simbólica de nuestra jurisdicción contemporánea: la Augusta, Benemérita, Perseverante, Constituyente y Centenaria Respetable Logia Simbólica "Renacimiento" No. 1.
Hablar de "Renacimiento" No. 1 no es únicamente repasar las minutas de un taller centenario; es adentrarse en la columna vertebral del pensamiento liberal, progresista y filantrópico que transformó a Yucatán en los albores del siglo XX. Su creación en el otoño de 1911 marcó el inicio de la etapa que la historiografía masónica regional denomina con justicia como el "resurgimiento de la institución en el Mayab".
El Contexto Histórico: Del Silencio a la Libertad Revolucionaria
Hacia los años previos a 1911, la actividad masónica en Yucatán atravesaba un periodo sombrío. Si bien durante el último cuarto del siglo XIX habían irradiado sus luces respetables talleres como "Chilam Balam", "José Antonio Cisneros" No. 67 (en Mérida) o "Víctor Hugo" (en Izamal), el ambiente de persecución política e intolerancia de finales del régimen porfirista obligó a estas avanzadas del libre pensamiento, tras una honrosa resistencia, a abatir sus columnas.
Sin embargo, el espíritu masónico permaneció latente e invulnerable. El punto de inflexión llegó en 1911: tras la firma de los Convenios de Ciudad Juárez y el triunfo de la Revolución encabezada por Francisco I. Madero, se instauró en México un nuevo clima de libertades públicas y de conciencia. Fue este despertar democrático el que permitió a los antiguos constructores yucatecos salir de la clandestinidad y levantar nuevamente los templos a la virtud.
Octubre de 1911: La Chispa Fundacional y el Nombre del Nuevo Amanecer
La gesta comenzó formalmente el 21 de octubre de 1911. En el predio marcado con el número 485 de la calle 63 de la ciudad de Mérida (sede histórica de la masonería yucateca, actualmente ocupada por un grupo disidente), se reunieron en primera junta preparatoria 25 hermanos masones cuyos sentimientos fraternales no habían claudicado ante la adversidad. En aquella sesión inicial fungieron provisionalmente como Venerable Maestro, Secretario y Tesorero los QQ:. HH:. Francisco Buenfil Pérez, Salvador Badía y Andrés Fernández Brea.